martes, 17 de mayo de 2011

Etapa 28. Melide - Salceda


Etapa 28.        Melide - Salceda       25,1Km   7,30h – 14h

Hoy e descansado muy bien y me veo ya en la recta final. Al salir del albergue desayuno tranquilamente en una cafeteria. Hoy me esperan  un sinfín de toboganes y escenarios mágicos como el del río Catasol hasta Ribadixo da Baixo.

Salgo de Melide y cuando llego a las últimas casas del pueblo, tomo a la izquierda la carretera de San Martiño y enseguida a la derecha se enfila el Camino y tras cruzar el río Lázaro, se llega al Carballal.  En estos momentos la ruta atraviesa un bosque de eucaliptos mezclados con robles y prados hasta el paso empedrado del río Catasol. Paisaje de postal que nos brinda el Camino. Por un bello entorno llego a la aldea de Raido.

Avanzo rápidamente para continuar hasta Parabispo. Bajo un bosque de eucaliptos salvamos el arroyo de Valverde, pasamos Peroxa- donde se encuentra el mojón 45,5 - y entramos en Boente. Mas adelante bajamos por una pista hasta el río Boente y el lugar de Punta Brea, salvando antes por un túnel. Tras rodear unos prados afrontamos una dura cuesta que sube al pie de la N-547. En este lugar se encontraban los hornos de cal donde los peregrinos depositaban la piedra que traían desde Triacastela.
Bajamos por pista asfaltada hasta el arroyo Ribeiral. Ahora toca remontar y continuamos de frente. Después, bajaremos durante dos kilómetros hasta el río Iso, que da acceso a Ribadiso da Baix. Al otro lado del puente medieval se encuentra el hospital de peregrinos de San Antón,actualmente restaurado como albergue público. 
Dos kilómetros más entre bosque de eucaliptos por un terreno en cuesta, llegamos a las primeras casas de la localidad de Arzúa que se hace tan larga como Melide para alcanzar el centro. De Arzúa se sale inmediatamente al Camino por la rúa del Carmen pasando entre huertas y pradera y llegamos de seguido a As Barrosas  (Mojón 36). Bajamos hasta el río Brandeso, y subimos hasta Preguntoño, aldea  con su ermita de San Paio del siglo XVIII. A la salida  afrontamos un repecho, entre prados, cultivos de maíz y con vistas a Arzúa, hasta el lugar de A PeroxaTodas las aldeas por las que paso tienen sus particulares hórreos con el moho que les transmite algo especial. Por las callejuelas no se ve un alma, los vecinos deben estar atendiendo sus huertos y sus vaquiñas, solo los perros montan guardia. Los eucaliptos pueblan, cada vez más, el paisaje gallego y los prados particulares, necesarios para la supervivencia del ganado y del mundo rural, se suceden uno tras otro con sus coladas familiares secándose al sol. Viajamos por pistas revestidas de hojarasca. Bajamos hasta el riachuelo Ladrón para alcanzar posteriormente Taberna Vella (Mojón 32). Seiscientos metros después entramos en Calzada,
el Camino atraviesa la aldea por una calle enlosada que pasa bajo un hórreo bastante antiguo en apariencia, curiosa despedida de la aldea. 
 Dejamos la población  y continuamos para entrar en el Concello de O Pino. Mas adelante entro en la población  Calle,  donde pasamos bajo un hórreo. Abandonamos el núcleo tras cruzar el arroyo Langüello y seguimos por una red de pistas y caminos hasta Boavista  y tras continuar la marcha un cartel en pleno bosque nos informa de un albergue en Salceda para el que hay que desviarse unos 500 metros del camino. Ese es mi destino hoy. 

 En  Salceda es donde me espera un nuevo y magnifico Albergue, Pousada Salceda, 9 Euros, Comer    (Un lugar de lujo y exquisita comida 8,50e) (Como Reyes)
Antes de acabar de comer un importante aguacero cayo. Lastima algunos que llegaron durante la tarde y vi como les llovia.  

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