lunes, 16 de mayo de 2011

Etapa 27. Hospital da Cruz - Melide


Etapa 27.        Hospital da Cruz - Melide   28,Km   6,30h – 14,50h 


Me pongo temprano en marcha y dejo atras Hospital da Cruz, aldea que no ofrece ningun encanto.
Sango en direccion a  Ventas de Narones un paisaje de monte y matorral donde predomina la retama que pintarrajea el monte con susflorecillas amarillas. Se trata de una modesta carretera provista de un arcén por el que transitaremos  A la salida hay una pequeña capilla. A medio kilómetro, en suave ascenso por el arcén, llegamos hasta  el mojon que anuncia la Sierra de Ligonde.  Nos encontramos a 722metros. Llegado al alto, la carretera inicia un suave descenso pasando por la aldea de Prebisa. Poco después, a la salida de una curva, emplazado a la izquierda junto a un viejo y hermoso Roble, se alza uno de los más imponentes cruceiros del Camino, me refiero al de os LameirosEs de doble cara y fue colocado en 1670.
Todo son toboganes en esta verde Galicia, subidas y bajadas no muy largas para ir superando las lomas que son parte intrínseca de la orografía gallega. Tras pasar por Ligonde cogemos una senda que baja pegada a un muro hasta el puente. Remontamos el tobogán hasta Airexe. Algo mas adelante  alcanzamos la aldea de Portos. Subimos hasta la aldea de Os Valos, para bajar a A Mamurria. Posteriormente vienen A Brea, donde dejamos la pista asfaltada - carretera para transitar en paralelo a la N-547. Junto a ésta se sitúan primero Avenostre y después O Rosario.

Finalmente llegamos a Palas de Rei
Tras un par de Km encuentro una subida hasta un par de aldeas de esta parroquia y bajamos .
El mojón 63,5 nos introduce en una senda rodeada de eucaliptos y robles, muy propensa a embarrarse, que llega hasta el lugar de Lacua (Mojón 63). Una buena hilera de losas de piedra impide enfangarse en la balsa de agua. Proseguimos hasta San Xulián do Camiño, anunciado por el mojón 62,5. A la vera del Camino se encuentra la iglesia románica de finales del XII. Por pista asfaltada pasamos el lugar de Pallota (Mojón 62) y descendemos sin cuartel por una preciosa corredoira hasta el río Pambre para llegar a Ponte Campaña. A continuación sobreviene un tramo espectacular. Cual bosque de Fangorn, abrazados por roca y ramas retorcidas, progresamos hasta Casanova.  Continuamos por la pista asfaltada y la dejamos por la izquierda para tomar un camino. . Bajamos hasta cruzar  Porto de Bois. Acto seguido, en cuesta, avanzamos hasta Campanilla, pequeña aldea y última población lucense en el Camino.
Por una carretera   nos presentamos en O Coto, primera aldea coruñesa. A la salida de O Coto dejamos el asfalto y 
dirigimos nuestros pasos hacia la aldea de Leboreiro a través de los restos de una calzada romana. Aquí veremos un Cabazo: un canasto gigantesco que, como los hórreos, se utilizaba para conservar el maíz. Detrás se encuentra la interesante iglesia de Santa María, románica de transición. Abandonamos Leboreiro y cruzamos el río Seco por un puente medieval . 

El mojón 56 da paso a Disicabo y a continuación 
Comienza una pista acondicionada con grava parecida a alguna de Castilla flanqueada por arbolitos pero en un estado de crecimiento más avanzado que los de allá, pasando entre un complejo industrial y la carretera en un paraje que desentona bastante del paisaje por el que veníamos. Un kilómetro después cambia el panorama y bajamos  por un entorno más digno. El panorama vuelve a lo suyo, la pista penetra en un frondoso bosque de robles y eucaliptos que desciende por una buena pista hasta el cauce del río Furelos a la altura de un hermoso puente romano de cuatro ojos desiguales en un atractivo entorno.
       Atravesamos el robusto puente medieval, iniciando la travesía de Furelos con un giro en ángulo recto. A la salida de la localidad se retoma una pista acondicionada que nos deja a las puertas de Melide. Al llegar, por su calle principal pasamos por la pulpería Ezequiel, tomando buena nota de su situación para luego pasar. 
Se pasa luego por la Ermita de San Roque que conserva como portada principal de estilo románico con algún detalle gótico, la que fue puerta lateral de la desaparecida Iglesia de San Pedro del siglo XII. Llegados a una plaza ajardinada se gira a la derecha por una avenida y enseguida a la izquierda por una calleja del casco antiguo, al final de dicha calle se tuerce de nuevo a la derecha y nos hallamos junto al Albergue Publico de la Xunta, 5 euros. Ha resultado interminable lo andado por el pueblo para llegar hasta aqui.
       Después de sellar la credencial, me instalamos en la primera planta, me da la sensación que me encuentro en un magnífico albergue. Yo me doy una buena ducha, hago la colada y salgo impaciente para degustar el que aseguran mejor pulpo a feira de la zonael servido en Casa Ezequiel donde doy buena cuenta de una buena ración de pulpo, pimiento de padron, buen vino blanco de Albariño  y tarta de Orujo).  

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