Etapa 17. Bercianos de Camino-Mansilla de las Mulas 26,3Km 7,35h – 14,10h
Me levanto un poco mas tarde que de costumbre, desayuno en el albergue lo que habia preparado, y me aplico voltaren en la rodilla y estoy a punto de iniciar la marcha, cuando veo que mi baston no esta entre la malloria de bastones. Me dicen que alguien se habra confundido. A si pes, espero hasta que todos han salido y emprendido la marcha para cojer un baston de esos que hay olvidados. Comienzo la marcha y enseguida comienzo a adelantar la gran marea de caminantes. Un poco mas adelante veo un señor mallor al que rapidamente le reconozco el baston..."Es el mio". Hacemos el intercambio de bastones, mientras parece que aguanto con la rodilla a mi marcha habitual. Poco después se cruza bajo un puente la autovía Burgos-León y la pista de tierra se convierte en pista asfaltada por el andadero que continua paralelo a la izquierda. La localidad de El Burgo Ranero ya se encuentra a tiro de piedra, perdida en la inmensa llanura. Sin darme apenas cuenta, entro por el centro del pueblo y admiro sus casas de Adobe, tras lo cual hago un alto para tomar un refresco.
Afronto con resignación los trece kilómetros de soledad que me separan de Reliegos, (después del tramo de Carrión de los Condes a Calzadilla, es el tramo más largo sin ningún pueblo intermedio). El paisaje es más de lo mismo, la planicie parece no tener fin y esa monotonía que envuelve el paisaje hace eterna cualquier llegada. Una hora caminando hasta una zona de descanso con algún chopo. Otra hora de marcha y el Camino cruza la vía del tren. Son detalles puntuales que sirven para dominar el aburrimiento y hacer mas soportable la soledad del tramo de Camino. Media hora más allá entro en Reliegos por su calle principal. A ambos lados observo unas antiguas cuevas-bodegas de ladrillo y adobe usadas para conservar el vino. Hago parada obligada para reponer fuerzas, y Entro en un bar donde tomo un pincho de tortilla española y una cerveza mientras aireo los pies.(12,12). Avanzo por la calle Real, donde impactó un meteorito en 1947 y a la salida de Reliegos ya se puede divisar Mansilla de las Mulas a unos 6 Km, lo que me da ánimo para avivar la marcha. El caminar se hace fácil y casi cuatro kilómetros después de Reliegos, tras pasar bajo las torres de línea eléctrica, hay un área de descanso al borde de la pista arbolada. Prosigo por una carretera Adanero y sorteamos un canal de riego para entrar en Mansilla de las Mulas.
Aparece la antigua ciudad amurallada al traspasar la puerta del Castillo, en cal y canto rodado en sius calles. 14,10h, y me dirijo al confortable Albergue el Jardin, 8 euros, muy bien.(comer desay, y dormir 20e). Luego a la tarde visito el pueblo y aprovecho para haceme en una farmacia de una rodillera para poder andar mucho mas comodamente.
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