jueves, 12 de mayo de 2011

Etapa 23. Pereje - O Cebreiro



Etapa 23.        Pereje - O Cebreiro              23,2Km   7,15h – 13,08h

Etapa Reina, y la mas dura. Hoy se abandona Castilla Leon para entrar en Galicia. 

La etapa de hoy hay que tomarla con tranquilaidad. Salgo en dirección a Trabadelo, retomando el carril peatonal  y al poco acompañado de nuevo por el bosque de ribera del Valcarce, con soberbios castaños, avanzamos hasta Trabadelo, al salir de la poblacion, volvemos al reencuentro del carril peatonal. Un kilómetro y setecientos metros más de carril nos sitúan en La Portela de Valcarce, donde hago parada en una panaderia rustica para tomar algo de energia. 

Tras La Portela, tomamos el desvío y mas adelante llego a Ambasmestas confluencia de los ríos Balboa y Valcarce, Por aquí, el ruido de los camiones ha sido sustituido por el agradable trino de los pájaros. Seguimos subiendo suavemente y no perdiendo detalle del paisaje que nos brinda la Naturaleza por este valle de ensueño y posteriormente llego a a la poblacion  Vega de Valcarce. Por la carretera antigua que traemos, nos dirigimos ahora hasta Ruitelán. A estas alturas de etapa tan sólo hemos ganado 171 metros de altitud. La base del puerto está cerca. 


A la salida de Ruitelán la pendiente se recrudece un poco, tan sólo un pequeño aperitivo de lo que vendrá después. Por el valle observo los bosques de castaños que cubren las verdes laderas.  Algo más arriba, a la izquierda, tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra. Cruzamos Las Herrerías , con albergue y varios bares, hasta el barrio de Hospital, una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro.


Un duro repecho por asfalto, como salido de la nada, de casi un kilómetro nos invita a plantear la estrategia, que consistirá en bajar el ritmo, acortar los pasos y acompasar la respiración. En estas circunstancias es donde el peso de la mochila juega un papel determinante. 
La cuesta se hace muy dura, menos mal que la frondosidad del valle con su encanto enmascara algo la realidad. Pronto dejamos la senda asfaltada comenzando a la derecha un sedero por donde los campesinos conducen las vacas hacia los pastizales. Siguen los repechos bajo una bóveda vegetal, bajo el dosel de las hojas caducas de castaños y robles. Por un suelo mojado por el agua que rezuma la tierra en el que abundan las piedras sueltas y protuberancias rocosas y además tenemos que fijarnos bien para no pisar las boñigas del ganado. El ascenso se mantiene durante cuatro largos kilómetros, desde luego tienen razón los que afirman que este tramo es el más duro del Camino de Santiago, pero se respira tanta tranquilidad... que cautiva tu mente, siempre acompañada por el melodioso e incansable trino de los pájaros que abundan en este paradisíaco lugar.
          Después de varias paradas para tomar aliento llegamos al caserío de La Faba, donde sus moradores se dedican de lleno a la ganadería. En este lugar, la pendiente se suaviza bastante y el firme mejora a su vez. Se sale a cielo abierto en una zona de praderas donde vacas y terneros pacen a sus anchas.  Seguimos subiendo y a los 2,3  km. llegamos al caserío de Laguna de Castilla, último enclave del Camino de Santiago en su recorrido por el Bierzo, con sus hórreos-palloza con techo de paja. alli decido hacer parado y tomar una bebida energetica.
Proseguimos el Camino, la corredoira aborda el último repecho pero con mas suavidad, rodeados por colinas y laderas cubiertas de brezo y verde pastizal y el simpático detalle de algún que otro pajarillo que nos saluda con su canto desde alguna rama de arbusto junto al camino, parece que están acostumbrados al paso de los caminantes porque ni se inmutan.
          Al fondo hacia el oriente la silueta de los Montes de León son ya un bonito recuerdo, la pendiente termina y aparece un mojón muy especial, es la línea divisoria entre Castilla-León y Galicia, por fin entramos en Galicia!!, faltan 152,5 km para llegar a Santiago, pone la inscripción, que ya no son nada en comparación con los km recorridos. Me parece mentira que haya podido llegar andando hasta allí. A partir de ahora unos mojoncillos nos indicarán la distancia a Santiago cada 500 metros, la cuenta atrás ha dado comienzo. 
Por fin pisamos Galicia y, en concreto, Lugo. La etapa reina está a punto de concluir. Fatigados, solventamos el último kilómetro hasta la iglesia prerrománica de Santa María la Real, que da la bienvenida a O Cebreiro
  La verdad es que ha sido dura la ascensión, pero valio la pena. El paisaje es increible.
          O Cebreiro, está catalogado como conjunto histórico-artístico, donde se pueden admirar unas cuantas "pallozas", casas de origen prerrománico con el techo de paja.
El albergue de peregrinos Do Cebreiro, el primero de la Xunta de Galicia, se encuentra al otro extremo,  Me alojo, sellan la credencial, ducha, lavado de ropa, y salgo dispuesto a visitar tan bonito poblado. Tengo los brazos llenos de picadura y en la espalda una grande Roncha en carne viva. No hay servicio medico.  
         Me traslado rapidamente en taxi a Piedrahita a unos 4 Km para que me vea un medico por varias  picaduras de una araña del dia anterior. Me inyectan dos inyecciones y me administrar Cortisona para aplicar durante varios dias. Ahora algo mas tranquilo vuelvo a O Cebreiro.    Vuelvo el pintoresco pueblecito dispuesto a visitar tan bonito lugar.  

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