sábado, 21 de mayo de 2011

Etapa 32. Olveiroa - Fisterra



Etapa 32.        Olveiroa - Fisterra                35Km   6,12h – 14,10h

Restan muy pocos kilómetros para degustar la llegada a uno de los parajes más apasionantes de Galicia: la Costa de la Muerte, Costa da Morte para los gallegos y ver la Puesta de sol en el faro de Finisterra. 


Me levanto a las 6,30 h pensando que hoy debo llegar a mi meta despues de tantos dias. Desayuno justo antes de abandonr la pequeña aldea y el Camino sale de Olveiroa junto a una fuente con lavadero. La niebla espesa lo cubre todo durante una hora mientras avanzo y va amaneciendo….  Siguo la pista a Logoso, una  aldea desde la que se alcanza la de hospital, antiguamente Hospital de Logoso. Seguidamente pasamos por Caminos Chans.  Ahora acometo una bajada por la carretera que baja a Cée, Desde este lugar, la ruta se encamina hacia el sur. Continuamos hasta el Alto Do Cruceiro de Armada (247 m), auténtico monte del gozo de esta ruta, donde divisamos por fin, en toda plenitud el cabo Fisterra, recortado sobre el océano pero muy lejos aun. Entramos  en Corcubión,  conjunto histórico-artístico, al que se entra por una larga rúa interior . Muy cerca llego a la aldea de O Vilaraparece la encrucijada de San Roque, A partir de San Roque, un camino de tierra sigue hacia Amarela y Estorde, donde regresamos a la carretera antes de bordear su playa. Cruzamos la marinera localidad de Sardiñeiro, y a partir de Calcoba, la ruta aprovecha el largo y agradable paseo marítimo peatonal de Langosteira, que entre dunas y pinares bordea los dos kilómetros de arenal. Llegamos a  Fisterra por la rúa de Santa Calaliña.
Una vez en Finisterra 14,30 llego al Albergue, 5euros donde me sellan y dan LA FINISTERRE.
Comida en el pequeño puerto (marisco), y descando en el albergue hasta media tarde. A eso de las 6 de la tarde, subida de los 3 ultimos Km, al faro de Fisterra construido en 1853.
Una de las sensaciones mas tranquilizantes y maravillosas que he tenido de sosiego y paz. Merece la pena quedarse y ver acostarse el sol desde el final de la tierra. Es un lugar impresionante y precioso
me quedo contemplando la puesa de sol a las 21, 58 minutos.
Finisterra….  La costa da Morte………Fin de mi camino.
Aqui pongo fin a mi recorrido: justo en el peñón de Piedra que se sumerge en el Atlanico. Fin del mundo Antaño conocido.

viernes, 20 de mayo de 2011

Etapa 31. Negreira - Olveiroa




Etapa 31.        Negreira - Olveiroa              33,2Km   6,50h – 13,30h

La dura jornada puede dividirse en tres partes. La primera, hasta Vilaserío, frecuenta bosques de hoja caduca y es bastante rompepiernas. La segunda, hasta Santa Mariña, es más suave y accede al Concello de Mazaricos por pistas de concentración parcelaria y la tercera, a la espera de que se pueda atravesar el Monte Aro, cansa por el exceso de asfalto aunque permite unas buenas vistas del embalse da Fervenza y visita enclaves tan sugerentes como el de Ponte Olveira y el propio Olveiroa.



Nos alejamos del centro de Negreira por la carrera  hasta  que después tomamos la carretera que asciende hasta el lugar de Negreiroa, la pequeña aldea donde se encuentra el albergue público (Km 1). Nos da la bienvenida un buen tramo boscoso de hoja caduca que asciende hacia el alto da Cruz y que sale de nuevo a la carretera (Km 2,3).
Una recta de unos 600 metros conduce hasta San Mamede de Zas, A la salida de la aldea  viene un bonito paseo encauzado por muros de piedra y rodeado de vegetación. El itinerario roza el núcleo de Camiño Real, que dejamos a mano izquierda (Km 4,6). casi dos kilómetros y medio hasta la siguiente aldea, en subida y con algunos toboganes al final llegados a Rapote (Km 7). Bajamos hasta un cauce y recuperamos los metros perdidos por el monte de Espñareiro hasta A Pena (Km 8,2). A la entrada se encuentra el desvío hacia el bar. Para llegar a él hay que ascender hasta la carretera, siempre algunos metros más de los que marca el cartel. Pasada la iglesia de San Mamede se entra en Piaxe (Km 8,4).
Medio kilómetro más adelante salimos a la carretera a la altura de Portocamiño (Km 8,9) y seguimos por ella hasta Cornovo (Km 9,3). A un lado de la carretera bosquetes y praderías conforman un paisaje típicamente rural. llegamos hasta una pequeña pasarela que salva el rego de Forxán. La jornada recorre el paraje del Altiño do Cotón en un entorno donde se mezclan tojos, maizales, pinos y eucaliptos y retorna de nuevo a la carretera. Un pesado tramo de asfalto de más de dos kilómetros conduce hasta Vilaserío, (Km 12,7). Continuamos por la carretera hasta Cornado, (Km 14,9). Una hora mas tarde llegamos hasta el puente sobre el río de Maroñas. Lo cruzamos (Km 19,8). A la entrada nos saludan dos hórreos típicos y continuamos por pista vecinal hasta Santa Mariña (Km 20,8).
Unos km mas adelante cogemos una pista vecinal asfaltada que pica hacia arriba hasta Bon Xesús (Km 23,3) y Gueima (Km 23,7). Desde esta aldea superamos un buen repecho hasta Vilar do Castro (Km 24,4).
Aquí  surge un gran problema. La travesía por el Monte Aro NO se ha recuperado. Sigue cortada no hay más remedio que girar a la derecha a la altura del panel informativo y continuar por la pista asfaltada dando un buen rodeo, vamos a poder ver el embalse da Fervenza. En ningún momento hay que salir de la carretera vecinal. Hay unas flechas de dudosa autoría que invitan a tomar un camino hasta Lago dando un rodeo innecesario. Visitamos Campo Valado (Km 27,1), Porteliñas (Km 27,4) y Abeleiroas (Km 27,9). San Cristobo de Corzón, (Km 30).
En lugar de entrar en la población torcemos a la izquierda para afrontar una recta de más de un kilómetro hasta el núcleo de Mallón o Mollón (Km 31,2). Giramos a la derecha para tomar una carretera Al otro lado se encuentra Ponte Olveira, (Km 31,6). Hasta el final de etapa restan unos 25 minutos. Hay que seguir la carretera, ya sin pérdida, y desviarse hacia el centro de Olveiroa. El albergue está distribuido en varios edificios: las antiguas escuelas, casas particulares, varios hórreos, un merendero y el local de la recepción (Km 33,4).

Yo preferí alojarme en La Pension Rustica Casa Loncho, 12 euros. (La recomiendo.)




jueves, 19 de mayo de 2011

Etapa 30. Santiago - Negreira


Etapa 30.        Santiago -Negreira              22 Km   7h – 13,10h







Me levanto una hora mas tarde de lo habitual, desayuno en el hostal, y se despiden de mi los caminantes que volveran a sus casas.

En mi mente el peñón de piedra que se sumerge en el Atlantico, fin del mundo antaño conocido.



En esta jornada salgo de santiago, por un largo entremasijo de calles, encauzo la rúa das Hortas, entre el Hostal de los Reyes Católicos y el pazo de Raxoi, y me  adentro en un suspiro en el ambiente rural, donde los bosques de robles y eucaliptos alternan entre los núcleos dispersos. Mas adelante,  encontramos el primer mojón  que nos indica las distancias hasta Fisterra y Muxía. Uno de los paseos del robledal llega hasta la Costa do Cano, que desciende hasta Ponte Sarela. Tras cruzar el río, una senda ceñida, nos aproxima hasta la pista que conduce a Sarela da Baixo, donde, si el día está despejado, veremos por última vez la catedral compostelana (Km 2,3). En el mojón 86,722 giramos a la derecha y retomamos la travesía por un camino que fluye bajo los eucaliptos.
 El bosque finaliza a la altura de unos unifamiliares de Moas de Abaixo, Km 3,6). Avanzamos por asfalto hasta el núcleo de Carballal, (Km 4,5). A la salida de la población nos aguarda un tramo con subidas manchado de eucaliptos. Pedregoso primero y de tierra sin compactar después. Ya en bajada y por pista asfaltada, en el mojón 82,306, entramos en el núcleo de Quintáns, de casas coloristas y un excelente mirador sobre el valle (Km 7,1).
Salimos del núcleo tras varios cambios de dirección y llegamos por una recta asfaltada hasta el puente medieval sobre el río Roxos. Sin interrupción y apenas sin esfuerzo nos plantamos en el Alto do Vento (Km 8,8), donde hay un bar-restaurante. En este punto Ventosa es el primer núcleo de la parroquia de Covas, al que llegamos en un suspiro por la acera de la AC-453. Dejamos esta carretera para atravesar parte de la población de Lombao. Siguiendo la AC-453 nos dejamos caer hasta Augapesada. El itinerario nos obliga a dejar la carretera para pasar junto al puente sobre elrego dos Pasos, un vado medieval rehabilitado (Km 11,6). Tras cruzar la carretera  comenzamos a degustar el plato fuerte del día: la subida de Mar de Ovellas, que sigue la traza del Camino Real y presenta 215 metros de desnivel..
Nada más comenzar el camino hay un banco de piedra, perfecto para ajustarse la mochila y echar un buen trago antes del esfuerzo. Tranquilos, porque a lo largo de la subida hay alguno más. Arropados por el robledal vamos sintiendo los primeros latigazos que nos propina la cuesta, que también nos deja respirar durante algunos tramos. El primer kilómetro y medio lo hacemos por camino y a la altura de un depósito de agua salimos a la carretera, que ayuda a suavizar la dureza de las rampas. Coronamos el alto do Mar de Ovellas ochocientos metros después (Km 13,8) y descendemos por la misma carretera entrando en la parroquia de Trasmonte de Ames. Pasamos el núcleo deCarballo (Km 14,2), el propio Trasmonte (Km 15), con bar junto al itinerario, y la aldea  de Reino (Km 15,5) yBurgueiros (Km 16,2). La carretera nos lleva hasta el río Tambre, que separa en dos el núcleo de Ponte Maceira  (Km 17). puente de origen medieval.. Después de Ponte Maceira tomamos un sendero arbolado cercano al río que nos planta finalmente en la AC-450, por la que entramos en Barca (Km 19,1).

Dejamos la carretera por la izquierda para afrontar una subida por pista hasta A Chancela (Km 20,2). El itinerario continúa de frente para entrar en Negreira. Encontraremos primero las indicaciones hacia los albergues privados. Para llegar al albergue público sólo basta con seguir el camino. Hay que atravesar Negreira (Km 21), pasar junto a la capilla de San Mauro y el pazo de Cotón, cruzar el río y subir por carretera. Yo me aloje en Albergue LA RUA,  9e, (lo recomiendo), Hay varios restaurantes donde comer.

La credencial para hacer la PROLONGACIÓN, a Fisterra, me la facilitaron en el Albergue de Negreira.  Ducha de rigor y lavado de ropa y descanso y visita al pueblo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Etapa 29. Salceda - Santiago



Etapa 29.        Salceda - Santiago               28Km   6,30h – 15,10h



Me levanto de tan encantador albergue, desayuno tranquilamente y afronto la caminata que me separa de Santiago.
Retomo el camino por un andadero bien acondicionado. Poco después, se cruza de nuevo la carretera entrando en una pista a la derecha, allí se encuentra un pequeño monumento encajado en la piedra con unas botas en memoria del peregrino alemán Guillermo Watt fallecido en 1993. Mas adelante  llego hasta Oxén. El camino, conduce ahora a la inmediata Ras. Al otro lado se encuentra ya A Brea (Mojón 23,5) y la cercana A Rabiña (Mojón 23).
En paralelo a la Nacional y tras cruzarla otra vez superamos con facilidad la subida a O Empalme. En medio del trayecto hay un merendero con fuente y un molino de viento que recuerda al de las granjas americanas. En el alto cruzamos la carretera para entrar en la población y tomamos, a la izquierda, una pista que desciende bajo un rato bajo los eucaliptos. Gracias a una densa zona de eucaliptos nos aislamos del ruido de la carretera, pasamos junto al Mojón 20, y evitamos de nuevo la carretera por un túnel. Un par de casas y un aserradero y más eucaliptos conducen hasta A Rúa. Por pista asfaltada subimos hasta O Pedrouzo.
Veinte kilómetros tan sólo. Lejos, muy lejos, aunque sólo hayan pasado varias semanas, quedan ya los bosques navarros, las cepas riojanas, la vasta meseta castellana e incluso los montes de León y el mítico O Cebreiro, que franqueamos hace siete jornadas. 
Avanzamos de frente durante medio kilómetro y por una pista de tierra cubierta de hojarasca nos internamos entre un bosque de eucaliptos, que abandonamos para entrar en San Antón. Otro bosque nos aguarda a la salida de San Antón. Robles autóctonos y eucaliptos reforestados, a granel, nos acompañan ahora hasta el núcleo de Amenal. Accedemos por pista asfaltada y pasando el río Brandelos  al que le sigue un fuerte repecho subo a CimadevilaAllí giramos por una calle a la izquierda que nos introduce a través de un frondoso corredor en un bosque espeso de eucaliptos altísimos y manto de helechos. Hay que gozar a tope y saborear con codicia el último tramo boscoso del Camino. Se sigue ascendiendo hasta alcanzar el alto de Lavacolla terminando en este punto el bosque de eucaliptos para dar paso a un gran espacio abierto en donde se sitúan las pistas de aterrizaje del aeropuerto


Rodeamos el perímetro del aeropuerto, dejando a mano izquierda varias hileras de balizas, y después de cruzar una carretera secundaria entramos en San Paio. Afrontamos un breve repecho por pista asfaltada y tomamos la pista de la derecha, que desciende.  Seguimos descendiendo por varios núcleos: A Esquipa y Lavacolla. Seguidamente en apenas cien metros cruzamos el río Sionlla,cubierto de ovas y conocido como arroyo de Lavacolla, lugar donde los peregrinos se despojaban de sus sucias vestimentas y se lavaban en vistas de su próxima llegada a Santiago.

Por pista asfaltada iniciamos una cómoda subida que finalizará en el esperado Monte do Gozo. Atravesamos primero Villamaior, pasamos junto al centro de la TVG, y giramos 90 grados a la izquierda para pasar junto al centro de RTVE. Giramos noventa grados a la derecha y continuamos hasta la urbanización San Marcos, antesala del Monte do Gozo.
Ya en el  Monte do Gozo,  pasamos ante el monumento conmemorativo de la visita del Papa Juan Pablo II en el año 1992, en lo alto de una colina. Desde aquí era donde contemplaban por primera vez los caminantes del medievo las torres de la Catedral.
  En 1993 se inauguró el cercano albergue de peregrinos, el más grande de todo el Camino que es capaz de albergar hasta 800 personas un Xacobeo.
Antes de retomar el Camino, entro por un lado donde esta el acceso a la cafetería y los comedores, y bajamos un tramo de escaleras para entrar y descansar un poco. 
 Afronto el ultimo tramo y Voy descendiendo la colina pasando junto a los barracones que forman parte del macro complejo de acogida de caminantes. Tras cruzar el puente sobre la autovía de circunvalación y la vía férrea Santiago-A Coruña se llega a una rotonda y a partir de ahí comienza la agónica entrada a la ciudad.
Me queda casi una hora para alcanzar la Puerta del Camino atravesando el Barrio de San Lázaro por la avenida de los Concheiros, hasta el crucero de San Pedro y desde este punto seguimos la larga calle del mismo nombre.  Estoy pisando las calles de Santiago. Parece mentira. Una vez que llegamos a la Puerta del Camino accedemos al casco antiguo cruzándolo por la rúa de las Casas Reales, y otras callejas todas ellas empedradas. Por la vía Sacra accedemos a la zona alta de la Plaza de la Quintana entre la Casa de la Parra y el Monasterio de San Paio, donde nos topamos al fin con la impresionante mole de la Catedral con la Torre del Reloj, (la "berenguela"), al frente. Ahora sí que podemos decir que he concluido la etapa de hoy, pero me quedan 3 por delante hasta Fisterra.   Inmediatamente descendemos las escalinatas y cruzamos la Plaza de la Quintana y la de Platerías y nos dirigimos a la Oficina del Peregrino.
    Luego vuelvo a acceder a la Plaza del Obradoiro, que me resulta mas pequeña de lo que yo creia.
. Visita a la Catedral, la Plaza Obradeiro,  Hostal  Obradoiro, 12 e.   Y tomo  unos  Pinchos para calmar mi apetito. , Y luego mas tarde El gato negro:  
Berberechos frescos, Ribadiño en cuenco, Pulpos, Enpanadas de Atun y sardinas, Orujo, ect


Para la mayoria de los caminantes, significa el fin del trayecto. La gente se despide. Yo no e concluido ni por asomo mi caminata.  En mi   mente el peñón de piedra que se sumerge en el Atlantico, fin del mundo antaño conocido, que espero conquistarlo dentro de 3 dias.


martes, 17 de mayo de 2011

Etapa 28. Melide - Salceda


Etapa 28.        Melide - Salceda       25,1Km   7,30h – 14h

Hoy e descansado muy bien y me veo ya en la recta final. Al salir del albergue desayuno tranquilamente en una cafeteria. Hoy me esperan  un sinfín de toboganes y escenarios mágicos como el del río Catasol hasta Ribadixo da Baixo.

Salgo de Melide y cuando llego a las últimas casas del pueblo, tomo a la izquierda la carretera de San Martiño y enseguida a la derecha se enfila el Camino y tras cruzar el río Lázaro, se llega al Carballal.  En estos momentos la ruta atraviesa un bosque de eucaliptos mezclados con robles y prados hasta el paso empedrado del río Catasol. Paisaje de postal que nos brinda el Camino. Por un bello entorno llego a la aldea de Raido.

Avanzo rápidamente para continuar hasta Parabispo. Bajo un bosque de eucaliptos salvamos el arroyo de Valverde, pasamos Peroxa- donde se encuentra el mojón 45,5 - y entramos en Boente. Mas adelante bajamos por una pista hasta el río Boente y el lugar de Punta Brea, salvando antes por un túnel. Tras rodear unos prados afrontamos una dura cuesta que sube al pie de la N-547. En este lugar se encontraban los hornos de cal donde los peregrinos depositaban la piedra que traían desde Triacastela.
Bajamos por pista asfaltada hasta el arroyo Ribeiral. Ahora toca remontar y continuamos de frente. Después, bajaremos durante dos kilómetros hasta el río Iso, que da acceso a Ribadiso da Baix. Al otro lado del puente medieval se encuentra el hospital de peregrinos de San Antón,actualmente restaurado como albergue público. 
Dos kilómetros más entre bosque de eucaliptos por un terreno en cuesta, llegamos a las primeras casas de la localidad de Arzúa que se hace tan larga como Melide para alcanzar el centro. De Arzúa se sale inmediatamente al Camino por la rúa del Carmen pasando entre huertas y pradera y llegamos de seguido a As Barrosas  (Mojón 36). Bajamos hasta el río Brandeso, y subimos hasta Preguntoño, aldea  con su ermita de San Paio del siglo XVIII. A la salida  afrontamos un repecho, entre prados, cultivos de maíz y con vistas a Arzúa, hasta el lugar de A PeroxaTodas las aldeas por las que paso tienen sus particulares hórreos con el moho que les transmite algo especial. Por las callejuelas no se ve un alma, los vecinos deben estar atendiendo sus huertos y sus vaquiñas, solo los perros montan guardia. Los eucaliptos pueblan, cada vez más, el paisaje gallego y los prados particulares, necesarios para la supervivencia del ganado y del mundo rural, se suceden uno tras otro con sus coladas familiares secándose al sol. Viajamos por pistas revestidas de hojarasca. Bajamos hasta el riachuelo Ladrón para alcanzar posteriormente Taberna Vella (Mojón 32). Seiscientos metros después entramos en Calzada,
el Camino atraviesa la aldea por una calle enlosada que pasa bajo un hórreo bastante antiguo en apariencia, curiosa despedida de la aldea. 
 Dejamos la población  y continuamos para entrar en el Concello de O Pino. Mas adelante entro en la población  Calle,  donde pasamos bajo un hórreo. Abandonamos el núcleo tras cruzar el arroyo Langüello y seguimos por una red de pistas y caminos hasta Boavista  y tras continuar la marcha un cartel en pleno bosque nos informa de un albergue en Salceda para el que hay que desviarse unos 500 metros del camino. Ese es mi destino hoy. 

 En  Salceda es donde me espera un nuevo y magnifico Albergue, Pousada Salceda, 9 Euros, Comer    (Un lugar de lujo y exquisita comida 8,50e) (Como Reyes)
Antes de acabar de comer un importante aguacero cayo. Lastima algunos que llegaron durante la tarde y vi como les llovia.  

lunes, 16 de mayo de 2011

Etapa 27. Hospital da Cruz - Melide


Etapa 27.        Hospital da Cruz - Melide   28,Km   6,30h – 14,50h 


Me pongo temprano en marcha y dejo atras Hospital da Cruz, aldea que no ofrece ningun encanto.
Sango en direccion a  Ventas de Narones un paisaje de monte y matorral donde predomina la retama que pintarrajea el monte con susflorecillas amarillas. Se trata de una modesta carretera provista de un arcén por el que transitaremos  A la salida hay una pequeña capilla. A medio kilómetro, en suave ascenso por el arcén, llegamos hasta  el mojon que anuncia la Sierra de Ligonde.  Nos encontramos a 722metros. Llegado al alto, la carretera inicia un suave descenso pasando por la aldea de Prebisa. Poco después, a la salida de una curva, emplazado a la izquierda junto a un viejo y hermoso Roble, se alza uno de los más imponentes cruceiros del Camino, me refiero al de os LameirosEs de doble cara y fue colocado en 1670.
Todo son toboganes en esta verde Galicia, subidas y bajadas no muy largas para ir superando las lomas que son parte intrínseca de la orografía gallega. Tras pasar por Ligonde cogemos una senda que baja pegada a un muro hasta el puente. Remontamos el tobogán hasta Airexe. Algo mas adelante  alcanzamos la aldea de Portos. Subimos hasta la aldea de Os Valos, para bajar a A Mamurria. Posteriormente vienen A Brea, donde dejamos la pista asfaltada - carretera para transitar en paralelo a la N-547. Junto a ésta se sitúan primero Avenostre y después O Rosario.

Finalmente llegamos a Palas de Rei
Tras un par de Km encuentro una subida hasta un par de aldeas de esta parroquia y bajamos .
El mojón 63,5 nos introduce en una senda rodeada de eucaliptos y robles, muy propensa a embarrarse, que llega hasta el lugar de Lacua (Mojón 63). Una buena hilera de losas de piedra impide enfangarse en la balsa de agua. Proseguimos hasta San Xulián do Camiño, anunciado por el mojón 62,5. A la vera del Camino se encuentra la iglesia románica de finales del XII. Por pista asfaltada pasamos el lugar de Pallota (Mojón 62) y descendemos sin cuartel por una preciosa corredoira hasta el río Pambre para llegar a Ponte Campaña. A continuación sobreviene un tramo espectacular. Cual bosque de Fangorn, abrazados por roca y ramas retorcidas, progresamos hasta Casanova.  Continuamos por la pista asfaltada y la dejamos por la izquierda para tomar un camino. . Bajamos hasta cruzar  Porto de Bois. Acto seguido, en cuesta, avanzamos hasta Campanilla, pequeña aldea y última población lucense en el Camino.
Por una carretera   nos presentamos en O Coto, primera aldea coruñesa. A la salida de O Coto dejamos el asfalto y 
dirigimos nuestros pasos hacia la aldea de Leboreiro a través de los restos de una calzada romana. Aquí veremos un Cabazo: un canasto gigantesco que, como los hórreos, se utilizaba para conservar el maíz. Detrás se encuentra la interesante iglesia de Santa María, románica de transición. Abandonamos Leboreiro y cruzamos el río Seco por un puente medieval . 

El mojón 56 da paso a Disicabo y a continuación 
Comienza una pista acondicionada con grava parecida a alguna de Castilla flanqueada por arbolitos pero en un estado de crecimiento más avanzado que los de allá, pasando entre un complejo industrial y la carretera en un paraje que desentona bastante del paisaje por el que veníamos. Un kilómetro después cambia el panorama y bajamos  por un entorno más digno. El panorama vuelve a lo suyo, la pista penetra en un frondoso bosque de robles y eucaliptos que desciende por una buena pista hasta el cauce del río Furelos a la altura de un hermoso puente romano de cuatro ojos desiguales en un atractivo entorno.
       Atravesamos el robusto puente medieval, iniciando la travesía de Furelos con un giro en ángulo recto. A la salida de la localidad se retoma una pista acondicionada que nos deja a las puertas de Melide. Al llegar, por su calle principal pasamos por la pulpería Ezequiel, tomando buena nota de su situación para luego pasar. 
Se pasa luego por la Ermita de San Roque que conserva como portada principal de estilo románico con algún detalle gótico, la que fue puerta lateral de la desaparecida Iglesia de San Pedro del siglo XII. Llegados a una plaza ajardinada se gira a la derecha por una avenida y enseguida a la izquierda por una calleja del casco antiguo, al final de dicha calle se tuerce de nuevo a la derecha y nos hallamos junto al Albergue Publico de la Xunta, 5 euros. Ha resultado interminable lo andado por el pueblo para llegar hasta aqui.
       Después de sellar la credencial, me instalamos en la primera planta, me da la sensación que me encuentro en un magnífico albergue. Yo me doy una buena ducha, hago la colada y salgo impaciente para degustar el que aseguran mejor pulpo a feira de la zonael servido en Casa Ezequiel donde doy buena cuenta de una buena ración de pulpo, pimiento de padron, buen vino blanco de Albariño  y tarta de Orujo).  

domingo, 15 de mayo de 2011

Etapa 26. Barbadelo – Hospital da Cruz



Etapa 26.        Barbadelo – Hospital da Cruz  29,8Km 6,30h – 15,00h


La etapa de hoy no defrauda en absoluto. Ofrece incontables aldeas (Un total de 21), buenos ejemplos del románico, pistas vecinales asfaltadas, sendas y corredores rurales, puentes medievales y pasarelas rústicas.


La etapa de hoy es super larga pues en vez de hacer final en Portomarin, que se hace muy corta, prefiero alargarla algo mas.

Consciente de los Km que tengo por delante me levanto temprano y salgo echando chispas.
Salgo de barbadelo pasando por un sinfín de pueblos, a menos de un kilómetro queda la aldea de Rente, con su "Casa Grande"  que cruzamos iniciándose una pista asfaltada justo donde han construido una fuente monumental.Paso por Mercado de Serra, y  se sigue por la pista durante media hora entre robles, y praderas de pasto limitadas por tapias de losas de pizarra a la vieja usanza. Atravieso un paso construido por losas de piedra que evita que metamos el pie en la balsa de agua. Pronto  pasamos Leiman, con mesón junto al Camino, y mas tarde  Peruscallo, con presencia de algunos horreos. Después  tras descender a un vallejo por el que circula un arroyo, la corredoira se convierte en un arroyuelo que circula por el mismo camino, gracias a las piedras colocadas estratégicamente por las que vamos dando saltitos evitamos mojarnos, es curioso.
          En el poblado de Cortiñas comienzan a verse los típicos hórreos gallegos.  Luego Lavandeira, y asado la aldea de Brea llegamos por fin al mojón que marca el km 100, hito emblemático del Camino. 
          Pasado el arroyo Ferreiros, comienza una subida suave hasta llegar a la aldea del mismo nombre. Sigue una corredoira flanqueada por hermosos robles y después de cruzar una pista asfaltada descendemos hasta la aldea de Mirallos donde hay como una taberna a orillas del Camino. Hago parada para descansar en el bonito jardin. El Camino se dirige por asfalto desde Mirallos a A Pena y posteriormente a Couto  y Rozas. Es normal toparse con alguna familia guiando el ganado de un lugar a otro. Mas adelante tomanos una senda en ligera cuesta al abrigo de los robles y pinos.
 
          Pasamos por Moimentos y antes de llegar a Mercadoiro, mientras transitamos por robles, y tras una cuesta y pistas asfaltadas descendemos hasta Parrocha  y Vilachá,  Un brusco descenso nos acerca hasta el río Miño. El puente, de más de 350 metros de longitud, nos acerca hasta Portomarín de fachadas blancas y tejados grises. asentado en un alto en la ribera derecha del Embalse de Belesar en el curso del río Miño. Este embalse fue el responsable de la construcción en el año 1960 del nuevo asentamiento ya que el viejo pueblo fue engullido por sus aguas. Solo se salvaron: la iglesia-fortaleza de San Nicolás, que fue desmontada y reconstruida piedra a piedra, la balconada del Ayuntamiento y la bella fachada de la Iglesia de San Pedro.

La entrada al pueblo se hace por uno de los arcos del viejo puente romano - medieval, reconstruido para asentar una escalinata y colocar una pequeña capilla. Subimos por ella y  nos dirigimos hasta el centro del pueblo.

  Por supuesto que llegamos arriba sin aliento. Pasamos por la Plaza Mayor y la Iglesia de San Nicolás desmontada y montada ladrillo a ladrillo. este pueblo es precioso  y donde se compran las tartas Ancano. Hago una parada de 30 minutos , visito el pintoresco pueblo y pruevo una exquisita tarta de estas.


Retrocedemos para salir del pueblo por la misma carretera.  Bajamos hasta una pasarela metálica que salva el Rego das Torres, que se junta aquí con el Miño y finalmente subo por la falda del monte San Antonio. Ascendemos aproximadamente un kilómetro y comenzamos a llanear entre pinos y prados. El camino continua por un andadero pegado a la carretera. Finalmente llego a Toxibo. Una casa y, más adelante un elegante hórreo en piedra y madera,  es todo.
Aunque aún caminamos muy cercanos a la carretera, varias zonas de pinos nos aíslan de ella durante un  tramo. Paso junto a Gonzar. El núcleo poblacional quedan a la izquierda y en breve tomo una pista que sube a Castromaior.  Desde Castromaior afrontamos una exigente subida de 700 metros hasta otro andadero paralelo.  bastante mas adelante,  llego a Hospital da Cruz.
La llegada se me hace larga y pesada hasta Hospital da Cruz.

El Albergue Hospital da Cruz,  es el unico que hay.  5 euros.  Comi en el único restaurante muy Bien por 10 euros.,   

sábado, 14 de mayo de 2011

Etapa 25. Triacastela - Barbadelo



Etapa 25.        Triacastela - Barbadelo        22,8Km   7,15h – 13h
Hoy el dilema es emprender el camino hasta Sarria, bien por Samos o la ruta alternativa por San Xil, un difícil dilema. La opción Samos lleva implícito un gran gancho, el Monasterio benedictino, uno de los más antiguos de España, aunque para ello tengamos que hacer 5 km más y además por carretera muy transitada por camiones bañeras en trayecto de ida y vuelta hacia las canteras de pizarra. La opción San Xil más corta y la historica, transita por sendas y corredoiras en plena naturaleza aunque haciendo honor al dicho "no hay atajo sin trabajo", hay que salvar un Alto de casi 900 metros de cota.

Hoy tambien se han pegado las sabanas un poco a todos. Como de costumbre salgo el primero del albergue y en la misma calle encuentro un bar abierto donde hago parada para repostar.

Salgo de Triacastela y ante al posibilidad de ir por dos rutas distintas, cojo la ruta historica, por el solitario valle de san Xil, a travez de un paseo por aldeas perdidas.


tras un  tramo de carretera,  cogemos un camino que conduce hasta A BalsaLuego comienza un fuerte repecho rodeado de carballos, castaños, chopos y abedules en un entorno de gran frondosidad y con bastante humedad. Continuamos rodeados de frondosos robles hasta desembocar de nuevo en la carretera, justo a la altura de la Fonte dos Lameiros. 
Un buen repecho por asfalto nos deja a la altura de San Xil. La población queda a mano izquierda. El itinerario continúa su ascenso por la carretera, al principio en falso llano para endurecerse después. Sigo  subiendo hacia el Alto de Riocabo. El paisaje desde luego es maravilloso se siente la naturaleza a tope, los ruiseñores y demás aves canoras del bosque nos deleitan con sus trinos.  En el alto dejamos la carretera para disfrutar el tramo más bonito de la etapa. Pasillos cerrados de castaños, robles, y abedules nos escoltan. La bajada a Montán  es peligrosa ya que el piso está formado por lajas de piedra. Continuamos el descenso hasta la aldea de Fontearcuda, donde el mojón jacobeo nos anuncia los 121,5 km. Algo mas adelante hago una parada para reponer algo de energias en un peculiar bar. 
El Camino ahora baja hasta la carretera y ésta se cruza para tomar un camino que evita el largo rodeo de la carretera que pasa por Zoo.  Llegamos finalmente a Furela. Las tupidas manchas de robles y castaños dan paso a los prados. En Furela hago parada para  recuperar fuerzas en el bar. 
Atravesamos por medio de la población y mas adelante llego a Pintín. El Camino sigue arrimado a la carretera y un kilómetro más adelante la cruza para internarse fugazmente por un tramo boscoso que ataja una curva prolongada. Al rato entrao en Aguiada. Tras la población regresamos a la carretera por una senda paralela y continúa por el andadero dejando a un lado el cruce a Airexe.  Con vistas de Sarria, el andadero de tierra sigue progresando por pequeños toboganes. Unos Km mas adelante entramos así en Sarria.  este es el lugar escogido por muchos caminantes para iniciar su camino. ya que se encuentra en la distancia minima para conseguir la Compostela. A fin de evitar las aglomeraciones no tengo previsto hacer fin de etapa aqui como la gran mayoria y continuo 4,3 Km para descansar en un tranquilo lugar.

 Salgo de sarria subiendo a lo alto del pueblo, llegado a lo más alto y pasando ante la antigua Prisión Preventiva. La vista se convierte en un espléndido balcón con vista panorámica de Sarria y su valle. Un poco más adelante paso junto al Convento de la Magdalena, construido el siglo XIII con fines hospitalarios, y sigo por una verdadera rampa con un declive respetable, hay que bajar lo que hemos subido antes, llegando a una carretera. Enseguida se llega al Puente Aspera por donde se salva el río Celeiro, comenzando otra corredoira que va a cierta distancia en paralelo a la vía del tren, flanqueada por castaños, robles y prados para alimentar al ganado, en un paseo que se agradece. Cruzamos la vía del tren en total soledad y continuamos ahora por la derecha de los raíles y a la izquierda de una hermosa pradera, en el lugar denominado San Michelle inscrito en un mojón kilométrico. Alcanzamos un puentecillo de madera que cruza un arroyo y allí mismo comienza la subida a uno de los bosques más hermosos que jamás haya visto. El repecho es verdaderamente impresionante pero es tan agradable ir andando entre tantos viejos robles, castaños y hayas..., que el esfuerzo esta vez resulta gratificante. A la derecha ante un centenario castaño se encuentran los restos de un castro y continuemos admirando tanta belleza que alguen ha dispuesto poner ante nuestros ojos.
        Sigue la cuesta pero poco a poco vamos observando más claridad por lo que el tránsito por el bosque debe tocar a su fin. Se llega a un claro donde la pendiente se suaviza bastante, con planteles de maíz a ambos lados. Siguiendo por la loma alcanzamos unas casas de labranza llegando a una local asfaltada que debemos seguir para llegar a Barbadelo. Cuando Llego a la aldea veo una parcela con una casa en medio del paisaje en plena naturaleza: el albergue. El dueño se sorprende de verme. Es muy pronto me dice. Son las una del mediodia, y me alojo, me ducho y me pego mi siesta de rigor. Luego comienza a aparecer el resto de los 5 caminates que se alojaban alli tambien.
Muy  Bonito albergue O Pombal, 9 euros, cenar super super bien, 10e.  

viernes, 13 de mayo de 2011

Etapa 24. O Cebreio - Triacastela



Etapa 24.        O Cebreio -Triacastela        21,1Km   7,30h – 12,45h

Corta etapa pero necesaria para renovar fuerzas tras la dura jornada de O Cebreiro. El fuerte repecho para alcanzar el alto do Poio es el único punto destacable de la jornada. 

Hoy me despierto algo mas tarde, pues la etapa es corta y en Bajada. Desayuno en un o de los bares, y al emprender la marcha admiro la grandeza del paisaje, con gran niebla ocultando en gran parte el valle,  y la majestuosa vista hacia Linares el proximo pueblo. 
Abrigados por la vegetación de la montaña, ascendemos desde los 1296 metros hasta los 1370. Una tienda -casa rural es todo lo que ofrece este municipio de Linares.
Tomamos una senda muy cercana a la carretera que nos arropa con sus hayas, acebos y demás. El primer alto, el de San Roque, no tarda en llegar, y ante una amplia panorámica, se alza la plástica escultura de un peregrino medieval que avanza contra el viento. 
La senda sigue y desciende ligeramente hasta los 1.205 metros. Posteriormente, un falso llano nos aproxima hasta Hospital el segundo núcleo habitado de la jornada que lleva por sobrenombre "de la Condesa". El mojón jacobeo marca los 145,5). En este pueblo tengo contacto con las "rubias gallegas", las vacas de color canela apreciadas por su carne

Mas adelante por una senda llegamos a Padornelo. Es el reino de la piedra y las losas de pizarra. A la salida  afrontamos una durísima aunque breve cuesta por la que alcanzamos el alto do Poio. En este punto pausan los caminantes, ansiosos por estabilizar su ritmo cardiaco tras semejante acelerón. Más de tres kilómetros de senda nos separan de la siguiente población. Así llegamos a Fonfría.
Atravesamos Fonfría y de nuevo, regresamos a la senda que nos lleva por idéntico paisaje hasta O Biduedo, a 2,4 kilómetros de distancia. En todo este tramo descendemos exactamente cien metro. Tras O Biduedo, ya  el descenso comienza a hacerse patente. Nos separan tan sólo 6,8 kilómetros del final de etapa y aún debemos bajar unos 530 metros de altitud.
En la bajada, en el camino una curva pronunciada nos permite ver de frente el monte Oribio, de 1443 metros de altitud. A la derecha, en el fondo del valle, se encuentra Triacastela. 


La aldea posterior es Filloval. Atravesamos Filloval siguiendo una senda franqueada de hermosos castaños y cruzamos la carretera y seguimos descendiendo entre arbolado para volverla a cruzar un kilómetro más adelante, junto a un pequeño merendero. Así entramos en Pasantes , estirada aldea atravesamos. 
Allí me llama la atención el tronco de un castaño. Pregunto a un vecino que nos informa que se trata de un castaño milenario cuyo tronco abarca 9 metros de perímetro.
La jornada continúa hasta la aldea de Ramil, con castaño centenario al borde del camino. justo en el camino un pastor con varias vacas empujaba un ternerillo de apenas 3 dias. Por supuesto hable un rato con el, y me hice foto con el ternerillo. La madre del ternerillo supe cual era pues mas adelante se paro del grupo de vacas y no hacia mas que mirarme.


Mas adelante, llego a  Triacastela. El albergue público que elijo es el  Albergue Oribo. 7 euros. Comi super bien en la calle central del pueblo..

jueves, 12 de mayo de 2011

Etapa 23. Pereje - O Cebreiro



Etapa 23.        Pereje - O Cebreiro              23,2Km   7,15h – 13,08h

Etapa Reina, y la mas dura. Hoy se abandona Castilla Leon para entrar en Galicia. 

La etapa de hoy hay que tomarla con tranquilaidad. Salgo en dirección a Trabadelo, retomando el carril peatonal  y al poco acompañado de nuevo por el bosque de ribera del Valcarce, con soberbios castaños, avanzamos hasta Trabadelo, al salir de la poblacion, volvemos al reencuentro del carril peatonal. Un kilómetro y setecientos metros más de carril nos sitúan en La Portela de Valcarce, donde hago parada en una panaderia rustica para tomar algo de energia. 

Tras La Portela, tomamos el desvío y mas adelante llego a Ambasmestas confluencia de los ríos Balboa y Valcarce, Por aquí, el ruido de los camiones ha sido sustituido por el agradable trino de los pájaros. Seguimos subiendo suavemente y no perdiendo detalle del paisaje que nos brinda la Naturaleza por este valle de ensueño y posteriormente llego a a la poblacion  Vega de Valcarce. Por la carretera antigua que traemos, nos dirigimos ahora hasta Ruitelán. A estas alturas de etapa tan sólo hemos ganado 171 metros de altitud. La base del puerto está cerca. 


A la salida de Ruitelán la pendiente se recrudece un poco, tan sólo un pequeño aperitivo de lo que vendrá después. Por el valle observo los bosques de castaños que cubren las verdes laderas.  Algo más arriba, a la izquierda, tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra. Cruzamos Las Herrerías , con albergue y varios bares, hasta el barrio de Hospital, una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro.


Un duro repecho por asfalto, como salido de la nada, de casi un kilómetro nos invita a plantear la estrategia, que consistirá en bajar el ritmo, acortar los pasos y acompasar la respiración. En estas circunstancias es donde el peso de la mochila juega un papel determinante. 
La cuesta se hace muy dura, menos mal que la frondosidad del valle con su encanto enmascara algo la realidad. Pronto dejamos la senda asfaltada comenzando a la derecha un sedero por donde los campesinos conducen las vacas hacia los pastizales. Siguen los repechos bajo una bóveda vegetal, bajo el dosel de las hojas caducas de castaños y robles. Por un suelo mojado por el agua que rezuma la tierra en el que abundan las piedras sueltas y protuberancias rocosas y además tenemos que fijarnos bien para no pisar las boñigas del ganado. El ascenso se mantiene durante cuatro largos kilómetros, desde luego tienen razón los que afirman que este tramo es el más duro del Camino de Santiago, pero se respira tanta tranquilidad... que cautiva tu mente, siempre acompañada por el melodioso e incansable trino de los pájaros que abundan en este paradisíaco lugar.
          Después de varias paradas para tomar aliento llegamos al caserío de La Faba, donde sus moradores se dedican de lleno a la ganadería. En este lugar, la pendiente se suaviza bastante y el firme mejora a su vez. Se sale a cielo abierto en una zona de praderas donde vacas y terneros pacen a sus anchas.  Seguimos subiendo y a los 2,3  km. llegamos al caserío de Laguna de Castilla, último enclave del Camino de Santiago en su recorrido por el Bierzo, con sus hórreos-palloza con techo de paja. alli decido hacer parado y tomar una bebida energetica.
Proseguimos el Camino, la corredoira aborda el último repecho pero con mas suavidad, rodeados por colinas y laderas cubiertas de brezo y verde pastizal y el simpático detalle de algún que otro pajarillo que nos saluda con su canto desde alguna rama de arbusto junto al camino, parece que están acostumbrados al paso de los caminantes porque ni se inmutan.
          Al fondo hacia el oriente la silueta de los Montes de León son ya un bonito recuerdo, la pendiente termina y aparece un mojón muy especial, es la línea divisoria entre Castilla-León y Galicia, por fin entramos en Galicia!!, faltan 152,5 km para llegar a Santiago, pone la inscripción, que ya no son nada en comparación con los km recorridos. Me parece mentira que haya podido llegar andando hasta allí. A partir de ahora unos mojoncillos nos indicarán la distancia a Santiago cada 500 metros, la cuenta atrás ha dado comienzo. 
Por fin pisamos Galicia y, en concreto, Lugo. La etapa reina está a punto de concluir. Fatigados, solventamos el último kilómetro hasta la iglesia prerrománica de Santa María la Real, que da la bienvenida a O Cebreiro
  La verdad es que ha sido dura la ascensión, pero valio la pena. El paisaje es increible.
          O Cebreiro, está catalogado como conjunto histórico-artístico, donde se pueden admirar unas cuantas "pallozas", casas de origen prerrománico con el techo de paja.
El albergue de peregrinos Do Cebreiro, el primero de la Xunta de Galicia, se encuentra al otro extremo,  Me alojo, sellan la credencial, ducha, lavado de ropa, y salgo dispuesto a visitar tan bonito poblado. Tengo los brazos llenos de picadura y en la espalda una grande Roncha en carne viva. No hay servicio medico.  
         Me traslado rapidamente en taxi a Piedrahita a unos 4 Km para que me vea un medico por varias  picaduras de una araña del dia anterior. Me inyectan dos inyecciones y me administrar Cortisona para aplicar durante varios dias. Ahora algo mas tranquilo vuelvo a O Cebreiro.    Vuelvo el pintoresco pueblecito dispuesto a visitar tan bonito lugar.